domingo, 22 de junio de 2008

Incidencias Éticas y Políticas de la Ley de Justicia y Paz.

Por: Jaime Alberto Rojas R.

Área de Investigación
Ética y Filosofía Política
Línea de Investigación
Filosofía, ética, política y jurídica en Colombia y América Latina
Grupo: Estudios del pensamiento filosófico en Colombia y América Latina, Fray Bartolomé de las Casas
Título
Incidencias Éticas y Políticas de la Ley de Justicia y Paz.
Un análisis desde los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación

Descripción y planteamiento del problema
El 25 de julio de 2005 fue promulgada por el gobierno nacional la Ley 975, conocida como Ley de Justicia y Paz, la cual consta de doce capítulos y 72 artículos. Con esta Ley “se dictan disposiciones para la reincorporación de miembros de grupos armados organizados al margen de la ley, que contribuyan de manera efectiva a la consecución de la paz nacional y se dictan otras disposiciones para acuerdos humanitario” y. cuyo objeto es “facilitar los procesos de paz y la reincorporación individual o colectiva a la vida civil de miembros de grupos armados al margen de la ley, garantizando los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación”.
Durante su confección, esta ley fue criticada por los grupos de derechos humanos, tanto nacionales como internacionales, toda vez que ésta prescribe penas de entre cinco y ocho años para delitos atroces como lo señala el articulo 29: “La Sala competente del Tribunal Superior de Distrito Judicial determinará la pena que corresponda por los delitos cometidos, de acuerdo con las reglas del Código Penal. En caso que el condenado haya cumplido las condiciones previstas en esta ley, la Sala le impondrá una pena alternativa que consiste en privación de la libertad por un período mínimo de cinco (5) años y no superior a ocho (8) años, tasada de acuerdo con la gravedad de los delitos y su colaboración efectiva en el esclarecimiento de los mismos”.
Sobre los tiempos de búsqueda de material probatorio, también se presentaron algunos reparos por parte de lo mismos organismos; para las Naciones Unidas la crítica a la Ley, la constituyó el que la confesión total no fuera un requisito del proceso; pero si las versiones libres -que se convirtieron a la postre en enormes carnavales a las afueras de las instalaciones donde las rendían los jefes paramilitares de traje y corbata y con portátiles de última tecnología- como lo señala el artículo 17 de la misma:. “Los miembros del grupo armado organizado al margen de la ley, cuyos nombres someta el Gobierno Nacional a consideración de la Fiscalía General de la Nación, que se acojan en forma expresa al procedimiento y beneficios de la presente ley, rendirán versión libre ante el fiscal delegado asignado para el proceso de desmovilización, quien los interrogará sobre todos los hechos de que tenga conocimiento...” , señala la mencionada Ley.
En mayo de 2006, la Corte presentó un fallo sobre el contenido de la Ley –ya había emitido otro en abril del mismo año sobre constitucionalidad- en donde inhibió varios contenidos de esta Ley y declaró inexequibles otros: En este fallo, el C-370/2006, la corte también declaró que "quienes se acojan a la ley deberán cumplir a cabalidad las resoluciones de la ley, como la confesión total de los delitos, la reparación y la verdad, y no volver a delinquir".
Como se observa, la Ley de Justicia y Paz se ha promulgado tras la polémica; Sin embargo la reflexión sobre sus alcances políticos apenas comienza a avizorarse, mientras que no sucede lo mismo con sus implicaciones éticas. En tal sentido y para efectos del presente estudio, se plantea el siguiente problema:
¿Cuáles son las incidencias Éticas y Políticas de la Ley de Justicia y Paz, en relación con los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación?
Hipótesis 1: la ley de justicia y paz trae consigo implicaciones éticas negativas a los elementos fundamentales de la vida política: la familia, la sociedad y el Estado.
Hipótesis 2: verdad, justicia y reparación son falacias políticas, distractoras de la flagrante violación de los fundamentos de la dignidad humana: la vida y la dignidad de las personas.
Antecedentes
Afirmar que en Colombia se han perpetrado por parte de los grupos al margen de la ley e incluso por el ejercito del estado, varios cientos de masacres en menos de un siglo, no es exagerar. Para la muestra, un reporte aparecido en el periódico virtual del Centro Independiente de Medios, que señala que “según un informe del año 2003 realizado por el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, CPDH, durante el año pasado(2003) hubo mil 440 víctimas en 317 masacres en el país. En lo que se refiere al Tolima, hay un incremento en el número de víctimas de masacres en un 66.2 por ciento, si se compara el período 1991- 2002 con el año 2003. En lo que respecta a las desapariciones forzadas, son varios los departamentos que presentan un vertiginoso aumento en este crimen de lesa humanidad entre ellos el Tolima con un 519,8 por ciento”.
Este solo informe pone de manifiesto la difícil situación por la que ha atravesado nuestro país en el pasado reciente, pero que al hurgar un poco más, durante los últimos 80 años, se ha venido produciendo el mismo fenómeno. Entre las masares que más han sacudido al país, figuran:
Masacre de las Bananeras: ocurrida en Ciénaga, Magdalena, en 1928 cuando las Fuerzas Armadas de Colombia abrieron fuego contra trabajadores de la United Fruit Company, que protestaban por sus bajos salarios. Las víctimas están entre 74 y 1000, señalaron los medios.
Masacre de La Mejor Esquina: ocurrida el 3 de abril, domingo de Resurrección, de 1988 en La Mejor Esquina, una vereda en el departamento de Córdoba. Fueron asesinados 27 campesinos, incluyendo varios menores.
Masacre de Caño Sibao: originada por grupos paramilitares en el sitio de Caño Sibao, Meta, el 31 de mayo de 1992 en el marco del genocidio político en contra de la Unión Patriótica y el Partido Comunista Colombiano.
Masacre de Mapiripán: perpetrada en el municipio de Mapiripán, Meta entre el 15 y el 20 de julio de 1997. Costó la vida de un número no determinado de ciudadanos en manos de grupos paramilitares provenientes de diferentes partes del país.
Masacre de El Aro: masacre perpetrada en el municipio Ituango, Antioquia, el 22 de octubre de 1997. Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en esta masacre perdieron la vida 15 campesinos en estado de indefensión y otros tantos fueron despojados de sus bienes y desplazados de su territorio. Salvatore Mancuso, confesó haber ordenado la incursión.
Masacre de Macayepo: ejecutada el 14 de octubre del año 2000 por la organización armada ilegal de extrema derecha conocida como Autodefensas Unidas de Colombia en el corregimiento de Macayepo jurisdicción de El Carmen de Bolívar en el departamento de Bolívar. Allí fueron asesinados 15 campesinos y cerca de 200 familias fueron desplazadas de su territorio.[]
Masacre de Bojayá: Ocurrida al interior de la iglesia de Bojayá, Chocó. Murieron entre 74 []y 119 civiles por la explosión de un "cilindro bomba" lanzado por guerrilleros de las FARC-EP, el 2 de mayo de 2002.
Masacre de San José de Apartadó: masacre ocurrida el 21 de febrero de 2005 en la vereda Mulatos Medios, corregimiento de San José de Apartadó (Antioquia), y en la vereda La Resbalosa, municipio de Tierralta (Córdoba). Allí fueron asesinados 3 niños y 5 adultos entre hombres y mujeres.
Masacre de Jamundí: masacre perpetrada por un "Batallón de Alta Montaña" del ejercito de Colombia, comandado por el coronel Byron Carvajal, contra un cuerpo élite antinarcóticos de la policía el 22 de mayo de 2006 en el municipio de Jamundí, Valle.
En todas ellas, la flagrante violación de los fundamentos de la dignidad humana -la vida y la dignidad de las personas-, ha sido un factor recurrente de hondas implicaciones éticas y políticas, pero que los gobiernos de turno o no las han tocado o han pasado por encima de ellas. Los afectados por estas masacres, las víctimas, han tenido diversas denominaciones según sean los intereses políticos, lo cual no es diferente para la Ley de Justicia y Paz.
En el artículo quinto de la Ley de Justicia y Paz, se define el término “víctima” de manera general, de la siguiente manera: “...se entiende por víctima la persona que individual o colectivamente haya sufrido daños directos tales como lesiones transitorias o permanentes que ocasionen algún tipo de discapacidad física, psíquica y/o sensorial (visual y/o auditiva), sufrimiento emocional, pérdida financiera o menoscabo de sus derechos fundamentales. Los daños deberán ser consecuencia de acciones que hayan transgredido la legislación penal, realizadas por grupos armados organizados al margen de la ley”.
La ley también señala como víctimas familiares de los muertos y de los desaparecidos: “También se tendrá por víctima al cónyuge, compañero o compa ñera permanente, y familiar en primer grado de consanguinidad, primero civil de la víctima directa, cuando a esta se le hubiere dado muerte o estuviere desaparecida”.
La Ley 975 de justicia y paz, también considera víctimas a los miembros de la fuerza pública “que hayan sufrido lesiones transitorias o permanentes que ocasionen algún tipo de discapacidad física, psíquica y/o sensorial (visual o auditiva), o menoscabo de sus derechos fundamentales, como consecuencia de las acciones de algún integrante o miembros de los grupos armados organizados al margen de la ley. Y a sus familiares: “Asimismo, se tendrán como víctimas al cónyuge, compañero o compañera permanente y familiares en primer grado de consanguinidad, de los miembros de la fuerza pública que hayan perdido la vida en desarrollo de actos del servicio, en relación con el mismo, o fuera de él, como consecuencia de los actos ejecutados por algún integrante o miembros de los grupos organizados al margen de la ley”.
Finalmente señala la Ley que la “La condición de víctima se adquiere con independencia de que se identifique, aprehenda procese o condene al autor de la conducta punible y sin consideración a la relación familiar existente entre el autor y la víctima”
Justificación
Los estudios posteriores a la promulgación de la Ley de Justicia y Paz son hasta ahora reducidos; los más de éstos, corresponden al ámbito jurídico y los menos de éstos, a la gestión del gobierno en torno al tema. Entonces este estudio de la Ley de Justicia y Paz se justifica inicialmente porque epistemológicamente desde una reflexión más amplia que la del derecho o la ciencia política; se hace desde la reflexión filosófica en clave latinoamericana.
En el mismos sentido, se justifica por la temática elegida: la ética y la política y su relación con los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación, toda vez que hasta ahora se ha pensado más en los vicitimarios y la relación de estos con la política y el gobierno.
Objetivos
General
Analizar las implicaciones Éticas y Políticas de la Ley de Justicia y Paz en relación con los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación
Específicos
- Analizar las implicaciones éticas y políticas que tiene para los derechos de las víctimas la ley de justicia y paz.
- Reflexionar sobre las implicaciones éticas y políticas del derecho de las víctimas a la verdad.
- Analizar las incidencias éticas y políticas del derecho de las víctimas a la justicia.
- Reflexionar sobre las implicaciones éticas y políticas del derecho de las víctimas a la reparación.
El Método
Los métodos filosóficos que utilizaré en esta investigación son los de postura fenomenológica, hermenéutica y lingüística, toda vez que es necesario considerar otras explicaciones diferentes de los modelos positivistas en que se ponen estas reflexiones sobre la Ley de Justicia y Paz, sobre todo de parte del gobierno nacional, para llegar a descubrir las implicaciones éticas y políticas de la mencionada Ley respecto de los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación.
Marco conceptual
En este trabajo se privilegiarán seis conceptos fundamentales, sobre los cuales girará el estudio. Los dos primeros hacen referencia a ejes transversales sobre los cuales rotarán los otros cuatro.
Inicialmente los conceptos ética y política. Y sobre estos girarán los conceptos: derechos (humanos), víctimas, verdad, justicia y reparación.
Bibliografía y fuentes de información
Hasta este momento, la bibliografía de referencia se concentra en el conocimiento de los documentos que fundamentan y modifican la Ley de Justicia y Paz, emanados del congreso de la República, de la Corte Constitucional y del Gobierno Colombiano
- Ley de justicia y paz julio 25 de 2005
- Decreto 4760 reglamentario de la ley de justicia y paz diciembre 30 de 2005
- Sentencia de la corte constitucional sobre ley de justicia y paz mayo 18 de 2006
- Decreto 2898 agosto 29 de 2006
- Decreto 3391 reglamentario de la ley de justicia y paz septiembre 29 de 2006
- Decreto 4417 del 7 de diciembre de 200
- Decreto 315 reglamentación intervención victimas justicia y paz febrero 8 de 200
- Reglamentación de justicia y paz
- Procedimiento para acceder a la ley de justicia y paz
- Aspirantes a prerrogativas de la ley de justicia y paz
- Nueva entrega de bienes de las autodefensas
- Decreto 1364 por medio del cual se adiciona el articulo tercero del decreto reglamentario
4760 del 30 de diciembre de 2005

El régimen dictatorial en latinoamérica durante la segunda mitad del Siglo XX y su influencia en la configuracion politica del Siglo XXI

Por: Ayaleidy Velandia Rubio
Área de Investigación
El área al que se inscribe mi proyecto de grado es Política.
Línea de Investigación: Filosofía ética, política, y jurídica en Colombia y América Latina.
Grupo: Fray Bartolomé de las Casas. Pensamiento filosófico en Colombia y América Latina.
Título:
El régimen dictatorial en latinoamérica durante la segunda mitad del siglo xx y su influencia en la configuracion politica del siglo XXI.
Descripción y planteamiento del problema
El trabajo tiene como razón el poder encontrar los elementos comunes que se dieron durante las dictaduras Latinoamérica en la segunda mitad del siglo XX independiente de la corriente política y económica que las hubiese gestado; se pueden mostrar denominadores comunes que hace de este régimen de gobierno, sea un precedente para entender la configuración actual de la política latinoamericana.
Esto me lleva a pensar que las dictaduras latinoamericanas son una experiencia histórica que permite la identificación de las dinámicas políticas dentro del marco latinoamericano. Llevándome a plantear el siguiente problema:
¿Qué influencia tienen las Dictaduras Latinoamericana de la segunda mitad del siglo XX en la configuración actual de la política?
Hipótesis:
Los diferentes procesos dados en la época de dictaduras en Latinoamérica durante la segunda mitad del siglo XX evidencian la configuración de los regímenes gubernamentales presentes en América.
Justificación
El objetivo final de adelantar dicho trabajo investigativo esta enmarcado en tres posibles pasos:
a. Estudiar las Dictaduras Latinoamericanas y hacer un contraste de estas.
b. Identificar los elementos comunes de las diferentes dictaduras.
c. Mostrar como estos elementos siguen haciendo presencia en la configuración de la política latinoamericana del siglo XXI.
Esta posible forma de trabajo se puede adelantar desde la genealogía y la analítica como enfoque filosófico.
Objetivos
General:
Identificar los elementos comunes de las dictaduras dadas en Latinoamérica durante la segunda mitad del siglo XX y su influencia en la configuración de la política actual.
Específicos
Establecer los aspectos comunes de las dictaduras Latinoamérica en sus ideas políticas, económicas durante la segunda mitad del siglo XX.
Determinar la influencia de las dictaduras en América Latina en la configuración política de este entorno.
Identificar el juego político que se adelanta en América Latina en la actualidad y como hay elementos de las dictaduras que se mantienen.
Antecedentes:
Cada vez que se habla de Dictaduras latinoamericanas las encontramos esporádicamente reseñadas históricamente, evidenciando que su repudio llega hasta el punto de no querer hablar de ellas, de manera crítica y proyectiva. Un elemento que a hecho que se vuelva a mirar estos acontecimientos es la importancia que se le viene dando a los derechos humanos los diferentes tribunales internacionales de los pueblos década de los noventa da cuenta de el grave estado de impunidad en los que vive Latinoamérica, invitando a reparar en algo el dolor ocasionados por estas, en las memorias que dejan de cada una de estas reuniones que llevan como titulo: “ proceso a la impunidad de crímenes de lesa humanidad: sesiones Nacionales 1989 1990. Encontramos simplemente informes descriptivos de la situación que hay en cada país de América Latina donde los mas resaltados son aquellos que vienen de pasar por una dictadura y en los cuales el silencio sigue siendo un denominador común.
Ya en el siglo XXI la publicación de trabajos sobre la temática en cuestión, como ejemplo podrá colocar “El testigo secreto: el juez Garzón contra la impunidad en América: Argentina y chile. Como atrapo a Pinochet” escrito por Norberto Bermúdez y Juan Gasparini, donde desde el mismo titulo se ve la camaradería que hay en torno a una misma problemática vivida, pero que en su contenido se exalta el heroísmo de unos cuantos (inteligencia, policía) y donde la memoria del proceso histórico queda pendiente, otro ejemplo esa en el texto que lleva como titulo: “Archivos secretos: documentos desclasificados de la CIA, revelaciones caso Pinochet”, en este texto se ve la misma intención que el anterior sino que el protagonista es el Norte.
De la corta investigación bibliográfica adelantada podría rescatar los intentos que hacen algunos periodistas que desde las crónicas muestran mas abiertamente causas y consecuencias de las dictaduras entre la sociedad respectiva, el caso de Genaro Arriagada 1.998 en su libro: “por la razón o la fuerza: chile bajo Pinochet” que expresa la importancia que hay en el análisis profundo de la historia y su pasad reciente como herramienta para la memoria colectiva de la nación y así poder juzgarla ecuánimemente. Como para mostrar los diferentes enfoque que se le a dado a esta temática y como último ejemplo esta lo hecho por Jeffrey Elliot y Mervin Dimally que por medio de una entrevista hecha a Fidel Castro enmarcan la problemática de la dictadura como un episodio mas el cual no lleva claramente a mostrar sus consecuencias.
Me falta abordar los diferentes estudios hechos dentro de las universidades, además de la búsqueda en periódicos y revistas. Que pueden brindar elementos importantes para mi trabajo.
Marco conceptual
Los conceptos que se trabajaran a lo largo del trabajo están direccionados a los Regímenes Dictatoriales, el pensamiento político y económico de los mismos, la ideología del dictador y su discurso pasando por el manejo del poder en los diferentes contextos y todo lo relacionado con el panorama político y el juego que hay entre democracia y autoridad.
Bibliografía:
Norberto Bermúdez y Juan Gasparini: “El testigo secreto: el juez Garzón contra la impunidad en América: Argentina y chile. Como atrapo a Pinochet”. 2004.
Genaro Arriagada: “Por la razón o la fuerza: chile bajo Pinochet”. 1998.
Sugeridas:
Michael Foucault: “El sujeto y el poder"
Michael Foucault: El orden del discurso. Ed. Tusquets, Barcelona, 1973. Clase magistral de inauguración de la cátedra de "Sistemas de Pensamiento" en el Collège de France el 2 de diciembre de 1970.
Michael Foucault: El discurso del poder. Ed. Folios, México, 1983. Ensayos y entrevistas compiladas y presentadas por Oscar Terán.
Michael Foucault: “Las mallas del poder" 1976.
Michael Foucault: “Genealogía del racismo o "Defender la sociedad" 1975.

LA EDUCACIÓN: UN PROYECTO POLÍTICO

“En cualquier comunidad, el hombre instruido
es fundamentalmente superior, socialmente y políticamente,
al hombre no instruido”.
Milani.
Por: Ayaleidy Velandia Rubio

Para hacer este pequeño escrito, decidí trabajar la temática de la Educación desde la perspectiva Maya y Azteca respectivamente; la motivación radica en mi labor de maestro que día a día esta en cuestionamiento, por la poca eficacia de la misma, lo cual me lleva a pensar que dentro de la configuración inicial de estas civilizaciones se puede rediseñar la estrategia educativa que se nos presenta hoy y que permita contrarrestar este opaco panorama.
Es conveniente partir que en la actualidad la educación, es vista como un instrumento de fomento económico, donde su inclusión no es el error, sino convertirlo en la finalidad de esta, descuidando su función social y política, que siempre se constituyo en principios fundamentales para los Mayas y Aztecas; esto se refleja en el constante sentido de solidaridad social que enmarcaba todas y cada una de las relaciones que se establecían en el seno de la comunidad Maya, donde el mantener la sociedad nunca dejaba de ser su horizonte común. El conservar la tradición estaba dado en tres pilares fundamentales:
LA CIENCIA.
LA HISTORIA.
LA ESCRITURA.
Estas debían ser preservadas por cada uno de los integrantes de la comunidad, los cuales conjugaban de la forma más armónica los conocimientos de las mismas evidenciándose en el establecimiento de las relaciones hombre-hombre, hombre -sociedad, hombre-naturaleza; podría decirse que la escritura es el fortalecimiento jurídico necesario para toda sociedad, en la historia se fomenta la memoria colectiva indispensable para el proceso de pertenencia y en la ciencia se depositaba la importancia de conocer lo que nos rodea y convertirlo en punto a favor para el hombre; descubrir los secretos que tiene la naturaleza es beneficiosa para todo ser humano ya que el conocimiento es un punto que marca diferencias. Hay que hacer la claridad que en los pilares mencionados se depositaba el sentido y los objetivos del existir humano característico de las civilizaciones mesoamericanas.
Contrastando un poco esto con la actualidad podría decir que estos tres pilares anteriormente mencionados se han diluido en el tiempo transformándolos que traducidos a nuestro contexto se podrían nombrar:
TECNOLOGÍA.
INDIVIDUALISMO-COMPETITIVIDAD.
MEDIOS DE COMUNICACIÓN.
Estos duros cambios han ocasionado el CAOS actual, que se muestra en lo político, social, cultural, ético esta palabra era vista con recelo por los mayas, ya que si llegaba era debido a: el olvido de las lecciones impartidas por padres y abuelos, el fomento del individualismo egoísta, la anulación del bien común por el particular, el descuido de los dioses y los conceptos morales, entre otros. Esto demuestra que es el reconocimiento de lo social y político una herramienta útil para abrir la posibilidad de la transformación y configuración de la sociedad, que lastimosamente se reduce a trabajo en la escuela y el papel de la educación, que no es asumida por la familia (primer etapa de socialización) que es otra de los divorcios que nos separan de la óptica de educación tanto con los mayas como con los aztecas, ya que esta realmente se convertía en el principio fundamental de la sociedad, el conocimiento de la vida parte de ese primer contacto, indispensable para incorporación Social.
Para los aztecas en la educación estaba la forma donde el hombre se adecua a su entorno entendiendo que solo este proceso acaba con la muerte, si lo viéramos de otra manera nos muestra que esta va mas allá de los espacios llamados aulas y que por consiguiente todos los espacios y personas hacemos parte activa de la misma.
En el texto de La “Historia general de las cosas de la Nueva España” encontramos como hay palabras que dejaban muy en claro el papel social con el que se nace y deja ver lo que se espera de cada uno de sus individuos: “Habéis de estar dentro de casa como el corazón dentro del cuerpo. No habéis de andar fuera de casa. No Habéis de tener costumbre de ir a ninguna parte. Habéis de ser la ceniza con que se cubre el fuego en el hogar. Habéis de ser las trébedes donde se pone la olla. En este lugar os entierra nuestro señor. Aquí habéis de trabajar. Vuestro oficio ha de traer agua y moler maíz en el metate”
Realmente Son muchos los divorcios que ha sufrido la concepción de la educación desde las civilizaciones (mayas y aztecas) y entre los que puedo enumerar son:
La pérdida de la familia como primer grupo educador.
Los valores morales como punto de cohesión.
El valor de los ancianos como memoria.
El reconocimiento de la COMUNIDAD, como fin de la existencia.
La importancia de la ritualidad no como elemento dogmatico sino como punto de encuentro.
El valor de los códigos escritos.
Cuando yo hablo de la educación como proyecto político me refiero claramente al papel instaurador de conciencia social que se puede y debe despertar con la educación, no como herramienta que arme conflictos de poder, sino que por el contrario como el punto de partida para la consolidación de una comunidad donde los valores mas resguardados por los indígenas tengan gran importancia como lo son: honestidad, justicia, solidaridad, respeto entre otros. Se que esto suena ideal, pero su importancia radica en que fueron valores engendrados desde aquí –América- lo cual se perdió desde que estar dentro de la dinámica (globalización) es multiplicar patrones establecidos por otros convirtiéndolos en necesidades.
Teniendo en cuenta lo que decía. María Montessori “La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle”, estableceríamos que agitar la vida es mostrarla, entrar en el juego de esta, es conocer su esplendor y después de es reconocimiento de su entorno, viene el trabajo libre donde estos saberes comienzan a desarrollarse dentro del contexto en el que se aprendió, es decir, el hombre esta sujeto a ser consecuente con su comunidad, relación la cual no debería fragmentarse.
El esperar que haga un propuesta pedagógica en donde se muestre de que manera se pueden incorporar armónicamente las ideas amerindias y como esta pueden ayudar a fomentar una nueva concepción de la educación, podría ser perfectamente un trabajo de grado; pero lo que buscaba era mostrar la importancia que tiene el potenciaren en el hombre de las dimensiones políticas y sociales convirtiéndose a mi parecer en la única estrategia útil como antídoto para la putrefacción de la sociedad.