Por: Alfonso Soriano Espinosa
GRUPO DE INVESTIGACIÓN
Fray Antón de Montesinos: Lenguajes y universos simbólicos en Colombia y América Latina
LÍNEA DE INVESTIGACIÓN
Cine, literatura e identidad en América Latina
TÍTULO
El pensamiento político en la literatura colombiana del exilio
PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN
4.1 Planteamiento del problema
La propuesta investigativa parte de la reflexión sobre los elementos ideológicos que pueden subyacer en la producción literaria de los escritores colombianos exiliados por motivos políticos o por amenazas violentas. Me pregunto si estos escritores pueden ignorar en su obra estos hechos que forman parte de su circunstancia vital o si, por el contrario, deciden hacer una literatura de denuncia de manera que podamos hallar, en el análisis de sus textos, planteamientos ideológicos y políticos.
Si el entorno vital de cualquier ser humano condiciona su pensamiento, ¿no estará condicionado hacia alguna dirección el pensamiento de los escritores colombianos alejados de su país por motivos políticos? ¿Y no encontraremos ese pensamiento precisamente en su producción literaria?
Alrededor de estos cuestionamientos me parece pertinente esbozar tres premisas a partir de las cuales articularé el problema en cuestión. La primera sostiene que en América Latina, el pensamiento está fuertemente anclado a la realidad, es decir, que la complejidad del entorno histórico (político, social, geográfico, ambiental) del pensador es tal que se impone a la posibilidad de una aspiración del filósofo latinoamericano por una actitud metafísica trascendental.
La segunda sostiene que por esta imposibilidad para elaborar un pensamiento sistemático, éste se revela de diferentes formas, una de ellas es la literatura. En América Latina, el estudio de las obras literarias es necesario para comprender el pensamiento filosófico.
La tercera premisa sostiene que el escritor contemporáneo latinoamericano no escribe para evadir su realidad, sino para comprenderla, para darle sentido.
4.2. Pregunta problema
¿Cuál es el pensamiento político en la producción literaria de los escritores colombianos exiliados?
ANTECEDENTES
La literatura de autores exiliados ha sido largamente estudiada dentro y fuera de Hispanoamérica. El caso cubano ha sido muy prolijo en investigaciones. En 2001, Carlos Espinosa Domínguez publica la obra El peregrino en comarca ajena, una antología comentada en la que el autor integra diversos géneros desarrollados por numerosos autores cubanos exiliados durante el período castrista. A medida que va presentando a los autores, el autor va abordando aspectos como la identidad cubana en los textos escritos en la ’diáspora’ y la reacción que frente a la revolución surge en cada escritor. En un artículo titulado Narrativa cubana de la diáspora aparecido en la revista de literatura cubana El Ateje, Belén Rodríguez-Mourelo se propone como objetivo “explorar los rasgos comunes de la narrativa de la diáspora cubana, rasgos que se convierten en mecanismos de identificación y que presentan una identidad homogénea y basada en una experiencia unificadora: la revolución” (2004). La autora muestra de manera explícita la referencia en estos textos a experiencias traumáticas y, sobre todo, la aparición de un claro contenido político en muchas de las obras de autores que salieron de Cuba siendo ya mayores, pero cuya educación y formación fue enteramente cubana.
En el prólogo a su Antología de la Literatura Puertorriqueña del Siglo XX, Mercedes López- Baralt dedica varias páginas a explicar la necesidad de un capítulo aparte en la literatura de su país: el capítulo de la literatura en el exilio, y muestra cómo en la literatura que llevan a cabo los puertorriqueños en Estados Unidos, escrita en inglés en algunos casos, se deja ver una tendencia hacia el mantenimiento de una identidad nacional cultural, como un medio de defensa frente a la homogeneidad intelectual estadounidense. Podemos decir entonces que uno de los enfoques desarrollados en torno a la literatura del exilio es el de la identidad.
Nuestros compatriotas del exilio, convertidos ya en minorías norteamericanas, muestran a menudo una puertorriqueñidad más combativa que la de los criollos anexionistas que hablan la lengua de Cervantes. (López- Baralt, 2004, p. 29)
Sin embargo, los textos que buscan llevar a cabo una observación y reflexión crítica sobre la literatura escrita por exiliados latinoamericanos no dejan de ser en muchos casos más que ensayos expositivos, en los que numerosas obras son presentadas como representantes de un sentir universal del exiliado: el rechazo por el poder establecido, por las injusticias cometidas en una postura nostálgica de un pasado que se fue y no volverá.
No existen investigaciones extensas cuyo objetivo último sea presentar el pensamiento político que subyace en los textos literarios de los autores latinoamericanos exiliados y que éste sea presentado de manera sistemática, para lograr ver la relación entre el condicionamiento vital llevado a cabo sobre un individuo y su pensamiento político en forma literaria.
JUSTIFICACIÓN
Esta investigación se justifica porque el estudio de la literatura de autores colombianos exiliados es reducido y se ha desarrollado únicamente desde perspectivas estético- literarias. Esta investigación ahondará en el pensamiento político que subyace en las obras de estos autores y lo vinculará con las problemáticas sociales colombianas desde un enfoque filosófico hermenéutico.
OBJETIVOS
7.1 Objetivo general
Identificar el pensamiento político en la producción literaria de escritores colombianos exiliados.
7.2 Objetivos específicos
· Analizar un corpus de obras literarias de autores colombianos en el exilio.
· Caracterizar la unidad o diversidad del pensamiento político en la literatura colombiana en el exilio.
· Establecer qué tipo de relación existe entre el pensamiento político de un autor literario y el motivo de su exilio.
· Determinar y analizar el condicionamiento del entorno histórico sobre el pensamiento que un escritor vierte en su producción literaria.
· Identificar los temas, problemas y discursos predominantes en la obra de los escritores colombianos exiliados.
HIPÓTESIS
La producción literaria de los autores colombianos en el exilio contiene elementos que nos permiten hablar de un pensamiento político, aunque éste no es necesariamente homogéneo.
MÉTODO DE INVESTIGACIÓN FILOSÓFICA
El método filosófico que aplicaré en esta investigación será el método hermenéutico. Este método se define por la búsqueda de la interpretación de textos y su interés está en encontrar el sentido oculto que subyace bajo los discursos. Así, este método me servirá para obtener una comprensión profunda de los textos escogidos y hallar todo el contenido de pensamiento político en las obras literarias. Tendré en cuenta la perspectiva de autores como Gadamer, Dilthey y Ricoeur.
MARCO TEÓRICO
López- Baralt, en la obra citada más arriba, presenta además tres categorías de análisis que entiendo pueden ser consideradas como punto de partida en mi investigación. En primer lugar, se refiere a la ‘literatura de inmigrantes’ como aquella que escriben aquellos que llegan a un país sin intención de regresar jamás a su país de origen; en segundo lugar se refiere a la ‘literatura del exilio’ propiamente dicha, como la que escriben aquellos que no quieren romper los lazos con su país, y que por el contrario, se reafirman en su origen; y en tercer lugar se refiere a la ‘literatura étnica’ que sería una mezcla entre las anteriores. En este caso, estos escritores sienten que su identidad se define a partir de la mezcla de dos culturas, por lo que asume los valores y se desarrolla desde las dos.
En los años del exilio chileno, hubo un importante exilio de intelectuales y escritores que llevaron a cabo una labor de testimonio en sus obras. Entre éstas están Una especie de memoria, de Fernando Alegría; El libro negro del imperialismo en Chile, de Armando Uribe y Diario del doble exilio de Osvaldo Rodríguez, pero el mismo Neruda escribió su Canto General durante su exilio en los años del gobierno de Videla. En estas obras se relatan experiencias de tortura y exterminio y se reflexiona por las causas que motivaron la situación del presente.
El lenguaje en estas obras se vuelve muy transparente, poco literario, más cercano al periodismo o a la crónica de sucesos que a la ficción.
Asimismo encontramos la publicación de tres revistas que fueron las depositarias de todo el material que iba surgiendo en diferentes partes del mundo desde la pluma de los escritores exiliados: Literatura chilena en el exilio (fundada en California en 1977 y que en Madrid pasaría a llamarse Literatura chilena: creación y crítica en 1981) y las revistas Araucaria y Lar.
A diferencia de los casos chileno, cubano y puertorriqueño, para el caso colombiano, si bien encontramos una abundante producción literaria del exilio, no existen trabajos importantes que den cuenta, de manera compacta, de la literatura colombiana escrita en el exilio. Jonathan Tittler de la Universidad de Cornell acuñó un nuevo género llamado ‘literatura neocolombiana’, y propuso cuatro maneras de acercamiento a la obra, dependiendo del grado de inmersión en la lengua inglesa (obras escritas por colombianos siempre en el exterior, en algunos casos enteramente en inglés, en otros con una mezcla entre las lenguas inglesa y española y en otros casos, únicamente en español): algunos cuentos de Alvaro Cepeda Zamudio, poemas de Olga Helena Mattei y de Armando Romero, novelas como Oro Colombiano de Jaime Manrique, La muerte de Alec de Darío Jaramillo, Transplante a Nueva York de Alvaro Pineda Botero; La otra selva de Boris Salazar; El Círculo del Alacrán de Boris Zalamea y Cantata para delinquir de Álvaro Gómez Monedero. La agrupación de estas obras por parte de Cornell puede ser interesante, pero no va más allá de un primer intento de sistematización.
En su artículo Inmigrantes, desplazados y exiliados en la literatura colombiana, Luz Mery Giraldo cita y describe de manera general una serie de obras literarias que tocan la problemática del exilio, pero que no necesariamente están escritas por autores exiliados. La autora presta especial atención a las obras que muestran las migraciones internas producidas fruto del desplazamiento violento (José Antonio Osorio Lizarazo, con El día del odio y con Camino en la sombra, Luis Fayad con Los parientes de Ester, Víctor Gaviria, con El pelaíto que no duró nada) y a algunas obras de autores que muestran las generaciones de colombianos nacidos en la marginales de los cinturones de miseria, como La virgen de los sicarios, de Vallejo, Rosario Tijeras de Jorge Franco y Sangre ajena de Arturo Alape. En segundo lugar, Giraldo se acerca a los escasos fenómenos de inmigración europea (libaneses, judíos, alemanes, italianos y españoles) a tierras colombianas a lo largo del Siglo XX y presenta algunos autores que se han acercado a estos fenómenos históricos: García Márquez, con novelas como La mala hora, Cien años de soledad y Crónica de una muerte anunciada, Pedro Gómez Valderrama con La otra raya del tigre, y dos novelas de finales siglo XX que tratan las migraciones judías a América: El rumor del Astracán, de Azriel, Bibliowicz y Los elegidos, de López Pumarejo.
Si bien encontramos investigadores que se acercan a la relación entre literatura y exilio en el caso colombiano, no existen obras dedicadas exclusivamente a analizar de manera sistemática y bajo criterios explícitos el pensamiento político que subyace en las obras literarias escritas por autores exiliados.
BIBLIOGRAFÍA INICIAL
· ESPINOSA DOMÍNGUEZ, Carlos. (2001). El Peregrino en comarca ajena: panorama crítico de la literatura cubana del exilio. Society of Spanish and Spanish-American Studies, Colorado.
· GADAMER, Hans-Gerg. (1991). Verdad y método, Ediciones Sígueme, Salamanca.
· GIRALDO, Luz Mary. (2001). Inmigrantes, desplazados y exiliados en la literatura colombiana. Revista Amérique Latine Histoire et Mémoire, Numéro 3-2001 - Migrations en Colombia.
· LÓPEZ- BARALT, Mercedes. (2004). Literatura puertorriqueña del siglo XX: Antología. Editorial de la Universidad de Puerto Rico, San Juan.
· RICOEUR, Paul. (2003). El conflicto de las interpretaciones: Ensayos de hermenéutica. Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires.
· RODRÍGUEZ- MOURELO, Belén. Narrativa cubana de la diáspora. Revista de literatura cubana, Miami, Año III, Número 9.
· VARIOS AUTORES. Literatura Chilena en el Exilio (Revista). Editores de la Frontera, California, 1977- 1980.
En el prólogo a su Antología de la Literatura Puertorriqueña del Siglo XX, Mercedes López- Baralt dedica varias páginas a explicar la necesidad de un capítulo aparte en la literatura de su país: el capítulo de la literatura en el exilio, y muestra cómo en la literatura que llevan a cabo los puertorriqueños en Estados Unidos, escrita en inglés en algunos casos, se deja ver una tendencia hacia el mantenimiento de una identidad nacional cultural, como un medio de defensa frente a la homogeneidad intelectual estadounidense. Podemos decir entonces que uno de los enfoques desarrollados en torno a la literatura del exilio es el de la identidad.
Nuestros compatriotas del exilio, convertidos ya en minorías norteamericanas, muestran a menudo una puertorriqueñidad más combativa que la de los criollos anexionistas que hablan la lengua de Cervantes. (López- Baralt, 2004, p. 29)
Sin embargo, los textos que buscan llevar a cabo una observación y reflexión crítica sobre la literatura escrita por exiliados latinoamericanos no dejan de ser en muchos casos más que ensayos expositivos, en los que numerosas obras son presentadas como representantes de un sentir universal del exiliado: el rechazo por el poder establecido, por las injusticias cometidas en una postura nostálgica de un pasado que se fue y no volverá.
No existen investigaciones extensas cuyo objetivo último sea presentar el pensamiento político que subyace en los textos literarios de los autores latinoamericanos exiliados y que éste sea presentado de manera sistemática, para lograr ver la relación entre el condicionamiento vital llevado a cabo sobre un individuo y su pensamiento político en forma literaria.
JUSTIFICACIÓN
Esta investigación se justifica porque el estudio de la literatura de autores colombianos exiliados es reducido y se ha desarrollado únicamente desde perspectivas estético- literarias. Esta investigación ahondará en el pensamiento político que subyace en las obras de estos autores y lo vinculará con las problemáticas sociales colombianas desde un enfoque filosófico hermenéutico.
OBJETIVOS
7.1 Objetivo general
Identificar el pensamiento político en la producción literaria de escritores colombianos exiliados.
7.2 Objetivos específicos
· Analizar un corpus de obras literarias de autores colombianos en el exilio.
· Caracterizar la unidad o diversidad del pensamiento político en la literatura colombiana en el exilio.
· Establecer qué tipo de relación existe entre el pensamiento político de un autor literario y el motivo de su exilio.
· Determinar y analizar el condicionamiento del entorno histórico sobre el pensamiento que un escritor vierte en su producción literaria.
· Identificar los temas, problemas y discursos predominantes en la obra de los escritores colombianos exiliados.
HIPÓTESIS
La producción literaria de los autores colombianos en el exilio contiene elementos que nos permiten hablar de un pensamiento político, aunque éste no es necesariamente homogéneo.
MÉTODO DE INVESTIGACIÓN FILOSÓFICA
El método filosófico que aplicaré en esta investigación será el método hermenéutico. Este método se define por la búsqueda de la interpretación de textos y su interés está en encontrar el sentido oculto que subyace bajo los discursos. Así, este método me servirá para obtener una comprensión profunda de los textos escogidos y hallar todo el contenido de pensamiento político en las obras literarias. Tendré en cuenta la perspectiva de autores como Gadamer, Dilthey y Ricoeur.
MARCO TEÓRICO
López- Baralt, en la obra citada más arriba, presenta además tres categorías de análisis que entiendo pueden ser consideradas como punto de partida en mi investigación. En primer lugar, se refiere a la ‘literatura de inmigrantes’ como aquella que escriben aquellos que llegan a un país sin intención de regresar jamás a su país de origen; en segundo lugar se refiere a la ‘literatura del exilio’ propiamente dicha, como la que escriben aquellos que no quieren romper los lazos con su país, y que por el contrario, se reafirman en su origen; y en tercer lugar se refiere a la ‘literatura étnica’ que sería una mezcla entre las anteriores. En este caso, estos escritores sienten que su identidad se define a partir de la mezcla de dos culturas, por lo que asume los valores y se desarrolla desde las dos.
En los años del exilio chileno, hubo un importante exilio de intelectuales y escritores que llevaron a cabo una labor de testimonio en sus obras. Entre éstas están Una especie de memoria, de Fernando Alegría; El libro negro del imperialismo en Chile, de Armando Uribe y Diario del doble exilio de Osvaldo Rodríguez, pero el mismo Neruda escribió su Canto General durante su exilio en los años del gobierno de Videla. En estas obras se relatan experiencias de tortura y exterminio y se reflexiona por las causas que motivaron la situación del presente.
El lenguaje en estas obras se vuelve muy transparente, poco literario, más cercano al periodismo o a la crónica de sucesos que a la ficción.
Asimismo encontramos la publicación de tres revistas que fueron las depositarias de todo el material que iba surgiendo en diferentes partes del mundo desde la pluma de los escritores exiliados: Literatura chilena en el exilio (fundada en California en 1977 y que en Madrid pasaría a llamarse Literatura chilena: creación y crítica en 1981) y las revistas Araucaria y Lar.
A diferencia de los casos chileno, cubano y puertorriqueño, para el caso colombiano, si bien encontramos una abundante producción literaria del exilio, no existen trabajos importantes que den cuenta, de manera compacta, de la literatura colombiana escrita en el exilio. Jonathan Tittler de la Universidad de Cornell acuñó un nuevo género llamado ‘literatura neocolombiana’, y propuso cuatro maneras de acercamiento a la obra, dependiendo del grado de inmersión en la lengua inglesa (obras escritas por colombianos siempre en el exterior, en algunos casos enteramente en inglés, en otros con una mezcla entre las lenguas inglesa y española y en otros casos, únicamente en español): algunos cuentos de Alvaro Cepeda Zamudio, poemas de Olga Helena Mattei y de Armando Romero, novelas como Oro Colombiano de Jaime Manrique, La muerte de Alec de Darío Jaramillo, Transplante a Nueva York de Alvaro Pineda Botero; La otra selva de Boris Salazar; El Círculo del Alacrán de Boris Zalamea y Cantata para delinquir de Álvaro Gómez Monedero. La agrupación de estas obras por parte de Cornell puede ser interesante, pero no va más allá de un primer intento de sistematización.
En su artículo Inmigrantes, desplazados y exiliados en la literatura colombiana, Luz Mery Giraldo cita y describe de manera general una serie de obras literarias que tocan la problemática del exilio, pero que no necesariamente están escritas por autores exiliados. La autora presta especial atención a las obras que muestran las migraciones internas producidas fruto del desplazamiento violento (José Antonio Osorio Lizarazo, con El día del odio y con Camino en la sombra, Luis Fayad con Los parientes de Ester, Víctor Gaviria, con El pelaíto que no duró nada) y a algunas obras de autores que muestran las generaciones de colombianos nacidos en la marginales de los cinturones de miseria, como La virgen de los sicarios, de Vallejo, Rosario Tijeras de Jorge Franco y Sangre ajena de Arturo Alape. En segundo lugar, Giraldo se acerca a los escasos fenómenos de inmigración europea (libaneses, judíos, alemanes, italianos y españoles) a tierras colombianas a lo largo del Siglo XX y presenta algunos autores que se han acercado a estos fenómenos históricos: García Márquez, con novelas como La mala hora, Cien años de soledad y Crónica de una muerte anunciada, Pedro Gómez Valderrama con La otra raya del tigre, y dos novelas de finales siglo XX que tratan las migraciones judías a América: El rumor del Astracán, de Azriel, Bibliowicz y Los elegidos, de López Pumarejo.
Si bien encontramos investigadores que se acercan a la relación entre literatura y exilio en el caso colombiano, no existen obras dedicadas exclusivamente a analizar de manera sistemática y bajo criterios explícitos el pensamiento político que subyace en las obras literarias escritas por autores exiliados.
BIBLIOGRAFÍA INICIAL
· ESPINOSA DOMÍNGUEZ, Carlos. (2001). El Peregrino en comarca ajena: panorama crítico de la literatura cubana del exilio. Society of Spanish and Spanish-American Studies, Colorado.
· GADAMER, Hans-Gerg. (1991). Verdad y método, Ediciones Sígueme, Salamanca.
· GIRALDO, Luz Mary. (2001). Inmigrantes, desplazados y exiliados en la literatura colombiana. Revista Amérique Latine Histoire et Mémoire, Numéro 3-2001 - Migrations en Colombia.
· LÓPEZ- BARALT, Mercedes. (2004). Literatura puertorriqueña del siglo XX: Antología. Editorial de la Universidad de Puerto Rico, San Juan.
· RICOEUR, Paul. (2003). El conflicto de las interpretaciones: Ensayos de hermenéutica. Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires.
· RODRÍGUEZ- MOURELO, Belén. Narrativa cubana de la diáspora. Revista de literatura cubana, Miami, Año III, Número 9.
· VARIOS AUTORES. Literatura Chilena en el Exilio (Revista). Editores de la Frontera, California, 1977- 1980.
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